El hotel de selva Calanoa, premiado como uno de los 20 mejores hoteles del mundo por la revista Conde Nast, ofrece un espacio único, para quienes buscan una experiencia vital a través de los sentidos y de un diálogo creativo con la selva amazónica y sus habitantes.
Calanoa es una reserva natural de 50 hectáreas, en el corazón de la selva amazónica, que ofrece un alojamiento de lujo y actividades de selva, rio y cultura que hacen la visita una experiencia transformadora.
La arquitectura ha sido concebida para experimentar el lugar: paredes etéreas y espacios ligeros que nos permiten abrir los sentidos a la selva sin limites.
El area social ofrece amplios espacios para las tertulias y encuentros, hamacas y bancas para el descanso de los visitantes. Una terraza de madera conecta con la cocina, un espacio generoso y abierto a los visitantes que quieran participar en la preparación de las comidas.
La reconocida gastronomía de Calanoa es una fusión de las tradiciones amazónicas locales con la cocina brasileña, colombiana y peruana, e interpretada por sus dueños. Productos locales, orgánicos y frescos, y nuestro famoso pan contribuyen a una deliciosa experiencia sensorial.
La arquitectura ha sido diseñada por Diego Samper combinando técnicas tradicionales con una aproximación contemporánea. Una arquitectura sostenible, en madera, que hace uso de los materiales y recursos locales e incluye resiembra de los arboles y palmas utilizadas para el futuro mantenimiento de las construcciones. Las cubiertas son en palma tejida, bellas y frescas, el uso de paredes solidas ha sido minimizado para mejorar la circulación natural de aire, y las estructuras están elevadas sobre pilotes para mejorar la vista y favorecer la ventilación.
Las cómodas cabañas de visitantes, con vista al Amazonas o en medio del bosque, están forradas en angeo para una optima ventilación y las camas tienen a su vez toldillo para una mayor protección contra los insectos. Un sendero elevado conecta las cabañas con el área social, y cuenta con plataformas para la contemplación de la vida del río, y para la observación de aves y primates.